Necesita reaccionar
Quiere ser el mejor de la historia de la F1
Michael Schumacher
Michael Schumacher es estadísticamente el mejor piloto de todos los tiempos, los números hablan por sí mismos: 7 Mundiales, 91 victorias, 76 vueltas rápidas y 68 poles. Todo para un total de 1.441 puntos desde que debutó en Formula 1 el año 1991 en Bélgica.
Sin embargo los grandes entendidos del deporte no lo consideran como el mejor de la historia, lugar que dejan reservado para Ayrton Senna.
No obstante Michael no necesitaba volver a la Fórmula 1 para intentar conseguir lo que hasta ahora se le había negado. No iba a poder arrebatar al brasileño el lugar que le historia le reservó.
Mucho se ha escrito sobre la motivación del alemán para regresar a la Fórmula 1. Preferimos pensar que sólo el tremendo competidor que lleva dentro y la posibilidad de batir a su viejo rival, el que lo retiró del cajón más alto del podio, Fernando Alonso, le empujaron a volver, eso, unos cuantos millones de euros y la promesa de Ross Brawn de regresar como número 1 a un equipo como Mercedes GP con el precedente de un coche ganador, el Brawn del 2009.
Schumacher aceptó el reto y se puso de nuevo a los mandos de un Fórmula 1 en 2010. El resultado no pudo ser más desolador con un Nico Rosberg, su compañero de equipo, con 142 puntos frente a los 72 de Michael.
Y a eso se enfrenta el Kaiser este año. Lo primero que debe de hacer es batir a Rosberg que crece a su lado como piloto carrera tras carrera y que lleva 20 puntos por 6 de Michael en lo que va de temporada. La actitud en pista también marca la diferencia entre ambos, mientras Nico está absolutamente centrado, quedó tercero en la Calificación de Turquía, a Schumacher lo vimos jugando a algo parecido a los coches de choque en la última carrera, por no hablar del incidente el año pasado con su antiguo compañero de equipo, Rubens Barrichelo, al que cerró a más de 300 por hora contra el muro de Hungaroring, o el trompo en el Yas Marina de Abu Dhabi el año pasado. Quizá sin quererlo consiguió vengarse de Alonso por haberle jubilado años atrás, ya que su accidente dió un vuelco a las estrategias de una carrera que el español de lo contrario hubiera controlado sin demasiados problemas.
Este año Michael ya no tendrá las dos excusas a las que pudo recurrir el año pasado, por un lado sus años sin competir por otro que el coche no se adapta, por subvirador, a su estilo de conducción. En este punto es conocido que el estilo de Michael se beneficia si el coche tiene justo lo contrario, sobreviraje, que se vaya un poco de atrás, y el Mercedes GP del 2010 se construyó evolucionando el Brawn de Jenson Button, claramente subvirador.
A ello le deben ayudar también los neumáticos delanteros Pirelli, más sólidos que los Bridgestone y por tanto más apropiados para su estilo de conducción.
En resumen, si Michael Schumacher quiere demostrar que puede ser el que fué, quizá esté ante su última oportunidad, y de hecho ya empieza a sonar por el paddock un rumor que asegura que se retirará a final de temporada.
Uno de los últimos en recomendarle que lo haga cuanto antes es su viejo conocido y rival Jhonny Herbert, que asegura que nunca volverá a ser el mejor piloto sobre un circuito.
Esperamos que se equivoque y que podamos ver luchando a Michael rueda a rueda, pero sin tocarse, con Alonso, Hamilton y Vettel por el puesto de mejor piloto de la Fórmula 1 actual.
